jueves, 28 de febrero de 2008

SOLIDARIDAD CON TRABAJADORES SALMONEROS

Queremos alertar al conjunto del Partido que la paralización de actividades de los trabajadores del Sindicato de Aguas Claras de la Décima Región se mantiene ya por espacio de 15 días de huelga legal, y en movilización desde el 10 de enero en reclamo de elementales y legítimas reivindicaciones salariales, permanece hasta ahora sin solución debido a que la empresa se ha negado sistemáticamente a sentarse en una mesa de negociaciones a conversar con los trabajadores.
Al comienzo la empresa exigía como condición que debían deponerse las tomas de los centros de cultivos, a lo que los trabajadores accedieron, sin embargo la actitud cerrada de la empresa no varió. Posteriormente vienen exigiendo algo que es absolutamente inaceptable: el cambio de los dirigentes sindicales electos.
Esta actitud política reaccionaria de estos empresarios, sintonizada por completo con la de los demás grupos empresariales, la Sofofa, El Mercurio, etc., se enmarca en una política de prácticas antisindicales aberrantes que se contrapone con la actitud de los trabajadores de plena disposición a negociar, con los esfuerzos que hizo el obispo de Puerto Montt de facilitar las negociaciones y con diversas otras declaraciones llamando a las partes a sentarse a conversar.
Lamentablemente, el gobierno ha tenido una actitud de aparente neutralidad que en la práctica ha significado el apoyo a la empresa, mientras el paro y el conflicto continúan con el consiguiente deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores y sus familias, que dependen para su subsistencia de los salarios que estos trabajadores hoy no perciben.
Llamamos en forma urgente a los militantes y organismos del Partido y a las organizaciones sociales a desarrollar acciones de solidaridad, pronunciamientos públicos, acciones de respaldo y de apoyo económico hacia los trabajadores de la industria salmonera. En relación a la solidaridad material, debiera ser depositada en la Cuenta de Ahorros del Banco del Estado Nº 82.960.384.438, a nombre del Sindicato de Trabajadores de Aguas Claras.
Esperando la pronta solidaridad hacia nuestros hermanos de clase en conflicto, los saluda

COMISIÓN NACIONALDE ORGANIZACIÓN

PARTIDO COMUNISTA DE CHILE

domingo, 24 de febrero de 2008

ORGANO DEL PODER POPULAR DE CUBA


En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. Ese poder es ejercido directamente o por medio de las Asambleas del Poder Popular y demás órganos del Estado que de ellas se derivan, en la forma y según las normas fijadas por la Constitución y las leyes.
ÓRGANOS SUPERIORES DEL PODER POPULARLa Asamblea Nacional del Poder Popular
El Consejo de Estado El Consejo de Ministros El Consejo de Defensa Nacional
POPULARAsamblea Nacional del Poder PopularATRIBUCIONES E INTEGRACIÓN DE LOS ÓRGANOS SUPERIORES DEL PODER POPULAR
ATRIBUCIONES E INTEGRACIÓN DE LOS ÓRGANOS SUPERIORES DEL PODER:
La Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado. Representa y expresa la voluntad soberana de todo el pueblo.
La Asamblea Nacional del Poder Popular es el único órgano con potestad constituyente y legislativa en la República.
La Asamblea Nacional del Poder Popular se compone de diputados elegidos por el voto libre, directo y secreto de los electores, en la proporción y según el procedimiento que determina la ley.
La Asamblea Nacional del Poder Popular es elegida por un término de cinco años.
Este término sólo podrá extenderse por acuerdo de la propia Asamblea en caso de guerra o a virtud de otras circunstancias excepcionales que impidan la celebración normal de las elecciones y mientras subsistan tales circunstancias.
La Asamblea Nacional del Poder Popular, al constituirse para una nueva legislatura, elige de entre sus diputados a su Presidente, al Vicepresidente y al Secretario. La ley regula la forma y el procedimiento mediante el cual se constituye la Asamblea y realiza esa elección.
La Asamblea Nacional del Poder Popular elige, de entre sus diputados, al Consejo de Estado, integrado por un Presidente, un Primer Vicepresidente, cinco Vicepresidentes, un Secretario y veintitrés miembros más.
El Presidente del Consejo de Estado es jefe de Estado y jefe de Gobierno.
El Consejo de Estado es responsable ante la Asamblea Nacional del Poder Popular y le rinde cuenta de todas sus actividades.
Son atribuciones de la Asamblea Nacional del Poder Popular:a) acordar reformas de la Constitución conforme a lo establecido en el artículo 137;b) aprobar, modificar o derogar las leyes y someterlas previamente a la consulta popular cuando lo estime procedente en atención a la índole de la legislación de que se trate;c) decidir acerca de la constitucionalidad de las leyes, decretos-leyes, decretos y demás disposiciones generales;ch) revocar en todo o en parte los decretos-leyes que haya dictado el Consejo de Estado;d) discutir y aprobar los planes nacionales de desarrollo económico y social;e) discutir y aprobar el presupuesto del Estado;f) aprobar los principios del sistema de planificación y de dirección de la economía nacional;g) acordar el sistema monetario y crediticio;h) aprobar los lineamientos generales de la política exterior e interior;i) declarar el estado de guerra en caso de agresión militar y aprobar los tratados de paz;j) establecer y modificar la división político-administrativa del país conforme a lo establecido en el artículo 102;k) elegir al Presidente, al Vicepresidente y al Secretario de la Asamblea Nacional;l) elegir al Presidente, al Primer Vicepresidente, a los Vicepresidentes, al Secretario y a los demás miembros del Consejo de Estado;ll) designar, a propuesta del Presidente del Consejo de Estado, al Primer Vicepresidente, a los Vicepresidentes y demás miembros del Consejo de Ministros;m) elegir al Presidente, a los Vicepresidentes y a los demás Jueces del Tribunal Supremo Popular;n) elegir al Fiscal General y a los Vicefiscales generales de la República;ñ) nombrar comisiones permanentes y temporales;o) revocar la elección o designación de las personas elegidas o designadas por ella;p) ejercer la más alta fiscalización sobre los órganos del Estado y del Gobierno;q) conocer, evaluar y adoptar las decisiones pertinentes sobre los informes de rendición de cuenta que le presenten el Consejo de Estado, el Consejo de Ministros, el Tribunal Supremo Popular, la Fiscalía General de la República y las Asambleas Provinciales del Poder Popular;r) revocar los decretos-leyes del Consejo de Estado y los decretos o disposiciones del Consejo de Ministros que contradigan la Constitución o las leyes;s) revocar o modificar los acuerdos o disposiciones de los órganos locales del Poder Popular que violen la Constitución, las leyes, los decretos-leyes, decretos y demás disposiciones dictadas por un órgano de superior jerarquía a los mismos; o los que afecten los intereses de otras localidades o los generales del país;t) conceder amnistías;u) disponer la convocatoria de referendos en los casos previstos en la Constitución y en otros que la propia Asamblea considere procedente;v) acordar su reglamento;w) las demás que le confiere esta Constitución.Consejo de Estado:
El Consejo de Estado es el órgano de la Asamblea Nacional del Poder Popular que la representa entre uno y otro período de sesiones, ejecuta los acuerdos de ésta y cumple las demás funciones que la Constitución le atribuye.
Tiene carácter colegiado y, a los fines nacionales e internacionales, ostenta la suprema representación del Estado cubano.
Son atribuciones del Consejo de Estado:a) disponer la celebración de sesiones extraordinarias de la Asamblea Nacional del Poder Popular;b) acordar la fecha de las elecciones para la renovación periódica de la Asamblea Nacional del Poder Popular;c) dictar decretos-leyes, entre uno y otro período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular;ch) dar a las leyes vigentes, en caso necesario, una interpretación general y obligatoria;d) ejercer la iniciativa legislativa;e) disponer lo pertinente para realizar los referendos que acuerde la Asamblea Nacional del Poder Popular;f) decretar la movilización general cuando la defensa del país lo exija y asumir las facultades de declarar la guerra en caso de agresión o concertar la paz, que la Constitución asigna a la Asamblea Nacional del Poder Popular, cuando ésta se halle en receso y no pueda ser convocada con la seguridad y urgencia necesarias;g) sustituir, a propuesta de su Presidente, a los miembros del Consejo de Ministros entre uno y otro período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular;h) impartir instrucciones de carácter general a los tribunales a través del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular;i) impartir instrucciones a la Fiscalía General de la República;j) designar y remover, a propuesta de su Presidente, a los representantes diplomáticos de Cuba ante otros Estados; k) otorgar condecoraciones y títulos honoríficos;l) nombrar comisiones;ll) conceder indultos;m) ratificar y denunciar tratados internacionales;n) otorgar o negar el beneplácito a los representantes diplomáticos de otros Estados; ñ) suspender las disposiciones del Consejo de Ministros y los acuerdos y disposiciones de las Asambleas Locales del Poder Popular que no se ajusten a la Constitución o a las leyes, o cuando afecten los intereses de otras localidades o los generales del país, dando cuenta a la Asamblea Nacional del Poder Popular en la primera sesión que celebre después de acordada dicha suspensión;o) revocar los acuerdos y disposiciones de las Administraciones Locales del Poder Popular que contravengan la Constitución, las leyes, los decretos-leyes, los decretos y demás disposiciones dictadas por un órgano de superior jerarquía, o cuando afecten los intereses de otras localidades o los generales del país;p) aprobar su reglamento;q) las demás que le confieran la Constitución y las leyes o le encomiende la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Todas las decisiones del Consejo de Estado son adoptadas por el voto favorable de la mayoría simple de sus integrantes.
El mandato confiado al Consejo de Estado por la Asamblea Nacional del Poder Popular expira al tomar posesión el nuevo Consejo de Estado elegido en virtud de las renovaciones periódicas de aquélla.Consejo de Ministros:
El Consejo de Ministros es el máximo órgano ejecutivo y administrativo y constituye el Gobierno de la República.
El número, denominación y funciones de los ministerios y organismos centrales que forman parte del Consejo de Ministros es determinado por la ley.
El Consejo de Ministros está integrado por el Jefe de Estado y de Gobierno, que es su Presidente, el Primer Vicepresidente, los Vicepresidentes, los Ministros, el Secretario y los demás miembros que determine la ley.
El Presidente, el Primer Vicepresidente, los Vicepresidentes y otros miembros del Consejo de Ministros que determine el Presidente, integran su Comité Ejecutivo.
El Comité Ejecutivo puede decidir sobre las cuestiones atribuidas al Consejo de Ministros, durante los períodos que median entre una y otra de sus reuniones.
Son atribuciones del Consejo de Ministros:a) organizar y dirigir la ejecución de las actividades políticas, económicas, culturales, científicas, sociales y de defensa acordadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular;b) proponer los proyectos de planes generales de desarrollo económico-social del Estado y, una vez aprobados por la Asamblea Nacional del Poder Popular, organizar, dirigir y controlar su ejecución;c) dirigir la política exterior de la República y las relaciones con otros gobiernos;ch) aprobar tratados internacionales y someterlos a la ratificación del Consejo de Estado;d) dirigir y controlar el comercio exterior;e) elaborar el proyecto de presupuesto del Estado y una vez aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular, velar por su ejecución; f) adoptar medidas para fortalecer el sistema monetario y crediticio; g) elaborar proyectos legislativos y someterlos a la consideración de la Asamblea Nacional del Poder Popular o del Consejo de Estado, según proceda; h) proveer a la defensa nacional, al mantenimiento del orden y la seguridad interiores, a la protección de los derechos ciudadanos, así como a la salvaguarda de vidas y bienes en caso de desastres naturales; i) dirigir la administración del Estado, y unificar, coordinar y fiscalizar la actividad de los organismos de la Administración Central y de las Administraciones Locales; j) ejecutar las leyes y acuerdos de la Asamblea Nacional del Poder Popular, así como los decretos-leyes y disposiciones del Consejo de Estado y, en caso necesario, dictar los reglamentos correspondientes; k) dictar decretos y disposiciones sobre la base y en cumplimiento de las leyes vigentes y controlar su ejecución; l) revocar las decisiones de las Administraciones subordinadas a las Asambleas Provinciales o Municipales del Poder Popular, adoptadas en función de las facultades delegadas por los organismos de la Administración Central del Estado, cuando contravengan las normas superiores que les sean de obligatorio cumplimiento;ll) proponer a las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular revocar las disposiciones que sean adoptadas en su actividad específica, por las administraciones provinciales y municipales a ellas subordinadas, cuando contravengan las normas aprobadas por los organismos de la Administración Central del Estado, en el ejercicio de sus atribuciones;m) revocar las disposiciones de los Jefes de organismos de la Administración Central del Estado, cuando contravengan las normas superiores que les sean de obligatorio cumplimiento; n) proponer a la Asamblea Nacional del Poder Popular o al Consejo de Estado la suspensión de los acuerdos de las Asambleas Locales del Poder Popular que contravengan las leyes y demás disposiciones vigentes, o que afecten los intereses de otras comunidades o los generales del país; ñ) crear las comisiones que estimen necesarias para facilitar el cumplimiento de las tareas que le están asignadas; o) designar y remover funcionarios de acuerdo con las facultades que le confiere la ley; p) realizar cualquier otra función que le encomiende la Asamblea Nacional del Poder Popular o el Consejo de Estado. La ley regula la organización y funcionamiento del Consejo de Ministros.
El Consejo de Ministros es responsable y rinde cuenta, periódicamente, de todas sus actividades ante la Asamblea Nacional del Poder Popular. Consejo de Defensa Nacional:
El Consejo de Defensa Nacional se constituye y prepara desde tiempo de paz para dirigir el país en las condiciones de estado de guerra, durante la guerra, la movilización general o el estado de emergencia. La ley regula su organización y funciones.
ÓRGANOS LOCALES DEL PODER POPULAR
Las Asambleas del Poder Popular, constituidas en las demarcaciones político-administrativas en que se divide el territorio nacional, son los órganos superiores locales del poder del Estado, y, en consecuencia, están investidas de la más alta autoridad para el ejercicio de las funciones estatales en sus demarcaciones respectivas y para ello, dentro del marco de su competencia, y ajustándose a la ley, ejercen gobierno.
Además, coadyuvan al desarrollo de las actividades y al cumplimiento de los planes de las unidades establecidas en su territorio que no les estén subordinadas, conforme a lo dispuesto en la ley.
Las Administraciones Locales que estas Asambleas constituyen, dirigen las entidades económicas, de producción y de servicios de subordinación local, con el propósito de satisfacer las necesidades económicas, de salud y otras de carácter asistencial, educacionales, culturales, deportivas y recreativas de la colectividad del territorio a que se extiende la jurisdicción de cada una.
Para el ejercicio de sus funciones, las Asambleas Locales del Poder Popular se apoyan en los Consejos Populares y en la iniciativa y amplia participación de la población y actúan en estrecha coordinación con las organizaciones de masas y sociales.
Los Consejos Populares se constituyen en ciudades, pueblos, barrios, poblados y zonas rurales; están investidos de la más alta autoridad para el desempeño de sus funciones; representan a la demarcación donde actúan y a la vez son representantes de los órganos del Poder Popular municipal, provincial y nacional.
Trabajan activamente por la eficiencia en el desarrollo de las actividades de producción y de servicios y por la satisfacción de las necesidades asistenciales, económicas, educacionales, culturales y sociales de la población, promoviendo la mayor participación de ésta y las iniciativas locales para la solución de sus problemas.
Coordinan las acciones de las entidades existentes en su área de acción, promueven la cooperación entre ellas y ejercen el control y la fiscalización de sus actividades.
Los Consejos Populares se constituyen a partir de los delegados elegidos en las circunscripciones, los cuales deben elegir entre ellos quien los presida. A los mismos pueden pertenecer los representantes de las organizaciones de masas y de las instituciones más importantes en la demarcación.
La ley regula la organización y atribuciones de los Consejos Populares.
Dentro de los límites de su competencia las Asambleas Provinciales del Poder Popular tienen las atribuciones siguientes: a) cumplir y hacer cumplir las leyes y demás disposiciones de carácter general adoptadas por los órganos superiores del Estado; b) aprobar y controlar, conforme a la política acordada por los organismos nacionales competentes, la ejecución del plan y del presupuesto ordinario de ingresos y gastos de la provincia; c) elegir y revocar al Presidente y Vicepresidente de la propia Asamblea; ch) designar y sustituir al Secretario de la Asamblea; d) participar en la elaboración y control de la ejecución del presupuesto y el plan técnico-económico del Estado, correspondiente a las entidades radicadas en su territorio y subordinadas a otras instancias, conforme a la ley; e) controlar y fiscalizar la actividad del órgano de administración de la provincia auxiliándose para ello de sus comisiones de trabajo; f) designar y sustituir a los miembros del órgano de Administración provincial, a propuesta de su Presidente; g) determinar conforme a los principios establecidos por el Consejo de Ministros la organización, funcionamiento y tareas de las entidades encargadas de realizar las actividades económicas, de producción y servicios, educacionales, de salud, culturales, deportivas, de protección del medio ambiente y recreativas, que están subordinadas al órgano de Administración provincial;h) adoptar acuerdos sobre los asuntos de administración concernientes a su demarcación territorial y que, según la ley, no corresponda a la competencia general de la Administración Central del Estado o a la de los órganos municipales de poder estatal;i) aprobar la creación y organización de los Consejos Populares a propuesta de las Asambleas Municipales del Poder Popular;j) revocar, en el marco de su competencia, las decisiones adoptadas por el órgano de administración de la provincia, o proponer su revocación al Consejo de Ministros, cuando hayan sido adoptadas en función de facultades delegadas por los organismos de la Administración Central del Estado;k) conocer y evaluar los informes de rendición de cuenta que les presenten su órgano de Administración y las Asambleas del Poder Popular de nivel inferior, y adoptar las decisiones pertinentes sobre ellos;l) formar y disolver comisiones de trabajo;ll) atender todo lo relativo a la aplicación de la política de cuadros que tracen los órganos superiores del Estado;m) fortalecer la legalidad, el orden interior y la capacidad defensiva del país;n) cualquier otra que les atribuyan la Constitución y las leyes.
Dentro de los límites de su competencia, las Asambleas Municipales del Poder Popular tienen las atribuciones siguientes:a) cumplir y hacer cumplir las leyes y demás disposiciones de carácter general adoptadas por los órganos superiores del Estado; b) elegir y revocar al Presidente y al Vicepresidente de la Asamblea; c) designar y sustituir al Secretario de la Asamblea; ch) ejercer la fiscalización y el control de las entidades de subordinación municipal, apoyándose en sus comisiones de trabajo; d) revocar o modificar los acuerdos y disposiciones de los órganos o autoridades subordinadas a ella, que infrinjan la Constitución, las leyes, los decretos-leyes, los decretos, resoluciones y otras disposiciones dictados por los órganos superiores del Estado o que afecten los intereses de la comunidad, de otros territorios, o los generales del país, o proponer su revocación al Consejo de Ministros, cuando hayan sido adoptados en función de facultades delegadas por los organismos de la Administración Central del Estado; e) adoptar acuerdos y dictar disposiciones dentro del marco de la Constitución y de las leyes vigentes, sobre asuntos de interés municipal y controlar su aplicación; f) designar y sustituir a los miembros de su órgano de Administración a propuesta de su Presidente; g) determinar, conforme, a los principios establecidos por el Consejo de Ministros, la organización, funcionamiento y tareas de las entidades encargadas de realizar las actividades económicas, de producción y servicios, de salud y otras de carácter asistencial, educacionales, culturales, deportivas, de protección del medio ambiente y recreativas, que están subordinadas a su órgano de Administración;h) proponer la creación y organización de Consejos Populares, de acuerdo con lo establecido en la ley; i) constituir y disolver comisiones de trabajo; j) aprobar el plan económico-social y el presupuesto del municipio, ajustándose a las políticas trazadas para ello por los organismos competentes de la Administración Central del Estado, y controlar su ejecución; k) coadyuvar al desarrollo de las actividades y al cumplimiento de los planes de producción y de servicios de las entidades radicadas en su territorio que no les estén subordinadas, para lo cual podrán apoyarse en sus comisiones de trabajo y en su órgano de Administración; l) conocer y evaluar los informes de rendición de cuenta que le presente su órgano de administración y adoptar las decisiones pertinentes sobre ellos; ll) atender todo lo relativo a la aplicación de la política de cuadros que tracen los órganos superiores del Estado; m) fortalecer la legalidad, el orden interior y la capacidad defensiva del país; n) cualquier otra que le atribuyan la Constitución y las leyes.

DISCURSO DEL PRESIDENTE RAUL CASTRO

Compañeras y compañeros:
Es claro el mandato del pueblo a esta Legislatura: continuar fortaleciendo la Revolución en un momento histórico que exige ser dialécticos y creadores, como nos alertó el compañero Fidel en su medular reflexión del pasado 14 de enero. Muchas expectativas se generaron, tanto en Cuba como en el extranjero, en torno a la integración del Consejo de Estado que acaba de elegir la Asamblea. La fundamental fue despejada por el compañero Fidel en su mensaje del 18 de febrero. Poco puedo agregar a lo expresado por él, salvo reconocerle a nuestro pueblo, en nombre de la Dirección de la Revolución, las innumerables muestras de serenidad, madurez, confianza en sí mismo y la combinación de genuinos sentimientos de tristeza y firmeza revolucionaria.
Asumo la responsabilidad que se me encomienda con la convicción de que, como he afirmado muchas veces, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana es uno solo. Fidel es Fidel, todos lo sabemos bien. Fidel es insustituible y el pueblo continuará su obra cuando ya no esté físicamente. Aunque siempre lo estarán sus ideas, que han hecho posible levantar el bastión de dignidad y justicia que nuestro país representa. Sólo el Partido Comunista, garantía segura de la unidad de la nación cubana, puede ser digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder. Es la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado y así lo establece el Artículo 5 de nuestra Constitución, aprobada en referendo por exactamente el 97,7% de los votantes.
Esa convicción tendrá particular importancia cuando por ley natural de la vida, haya desaparecido la generación fundadora y forjadora de la Revolución. Afortunadamente no es ese el momento que hoy vivimos. Fidel está ahí, como siempre, con la mente bien clara y la capacidad de análisis y previsión, más que intacta, fortalecida, ahora que puede dedicar al estudio y análisis las incontables horas que antes empleaba en el enfrentamiento a los problemas cotidianos. A pesar de la paulatina recuperación, sus condiciones físicas no le permitirían aquellas interminables jornadas, con frecuencia separadas por escasas horas de descanso, que caracterizaron su trabajo prácticamente desde que emprendió la lucha revolucionaria y aún con mayor intensidad durante estos largos años de período especial, en que no se permitió siquiera un solo día de vacaciones. La decisión del compañero Fidel es una nueva contribución, con su ejemplo que lo enaltece, en aras de asegurar desde ahora la continuidad de la Revolución, consecuente en quien ha tenido siempre como guía el precepto martiano: “Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”. Igualmente es inconmovible su decisión de continuar, mientras tenga fuerzas para hacerlo, aportando a la causa revolucionaria y a las ideas y propósitos más nobles de la humanidad. Por tanto, seguro de expresar el sentir de nuestro pueblo, solicito a esta Asamblea, como órgano supremo del poder del Estado, que las decisiones de especial trascendencia para el futuro de la nación, sobre todo las vinculadas a la defensa, la política exterior y el desarrollo socioeconómico del país, me permita continuar consultándolas al líder de laRevolución, el compañero Fidel Castro Ruz. Por esta y otras muchas razones, en mis palabras de hoy citaré, no pocas veces, algunas de las ideas y conceptos esenciales expresados en sus Reflexiones, que aprovecho para decir que debemos estudiar, por sus enseñanzas y capacidad de previsión. Tener presente siempre algo que gustaba repetir Raúl Roa a sus íntimos: “Fidel oye la hierba crecer y ve lo que está pasando al doblar de la esquina”. Compañeras y compañeros diputados: Estoy consciente de la responsabilidad que entraña ante el pueblo la tarea que se me encarga, y a la vez convencido de contar, como hasta hoy, con el apoyo de quienes desempeñan responsabilidades de dirección a los diferentes niveles y más importante aún, con el de mis compatriotas, sin el cual no hay éxito posible en una sociedad como la nuestra. La Asamblea, en plena concordancia con la opinión del Buró Político del Partido, eligió Primer Vicepresidente del Consejo de Estado al compañero José Ramón Machado Ventura y posteriormente aprobó su designación como Primer Vicepresidente del Consejo de Ministros. Como expliqué en mi propuesta para dicho cargo, en las actuales circunstancias es conveniente que el mismo compañero desempeñe, como hasta ahora, estas dos importantes responsabilidades del Estado y el Gobierno. No hay dudas de que Machado Ventura, por su trayectoria y convicciones revolucionarias, experiencia, preparación, cualidades como dirigente y ser humano, reúne los requisitos para desempeñar esos altos cargos. Igualmente la Asamblea acordó, en cumplimiento de lo establecido en el Artículo 75 de la Constitución, considerar la composición del Gobierno en una futura sesión en el transcurso del presente año. Es una decisión oportuna, pues no se trata únicamente de nombramientos, sino de determinar qué cambios resulta necesario realizar en el sistema de organismos de la administración central del Estado, algo que requiere un poco más de tiempo. En los primeros 15 años de la Revolución, se fueron ajustando desde la marcha las estructuras estatales heredadas del capitalismo para asumir las tareas que imponían los radicales cambios económicos, políticos y sociales. El proceso de institucionalización de los años setenta, con sus imperfecciones, permitió estructurar un sistema coherente y ajustado a aquellas circunstancias, alcanzándose cierta equiparación con el de los países socialistas, incluidas las buenas y también las malas experiencias. Por último, en 1994, en el momento más agudo del período especial, se hicieron considerables ajustes que conllevaron reducciones y fusiones de organismos, así como redistribución de las tareas de algunos de ellos. No obstante, fueron realizados con la premura impuesta por la necesidad de adecuarnos de manera rápida a un escenario radicalmente distinto, muy hostil y sumamente peligroso. Desde entonces han transcurrido 14 años, en los cuales ha cambiado considerablemente el panorama nacional e internacional. Hoy se requiere una estructura más compacta y funcional, con menor número de organismos de la administración central del Estado y una mejor distribución de las funciones que cumplen. Lo anterior permitirá reducir la enorme cantidad de reuniones, coordinaciones, permisos, conciliaciones, disposiciones, reglamentos, circulares, etcétera, etcétera. Contribuirá además a concentrar algunas actividades económicas decisivas hoy dispersas en varios organismos, y hacer un mejor empleo de los cuadros. En resumen, tenemos que hacer más eficiente la gestión de nuestro Gobierno. La Asamblea ha sido renovada en una mayor proporción que en la anterior Legislatura; el número de mujeres crece más de siete puntos porcentuales y ya se aproxima a la mitad de los diputados, algo más del 43%; aumentan de 23 a 36 los que tienen entre 18 y 30 años, o sea los más jóvenes, aunque también son más los que superan los sesenta. Algo muy importante, crece el número de los vinculados directamente a la producción o los servicios, es decir, de los obreros, campesinos y otros trabajadores; también de los miembros de las instituciones armadas, los deportistas, artistas, escritores, periodistas y de otras profesiones, que unidos a los dirigentes estudiantiles y compañeros que se desempeñan en los consejos populares, constituyen más de la mitad de los diputados. Datos como estos, junto a la simple relación de las tareas que cumplen cada uno de ustedes, desde dirigentes nacionales hasta jubilados y líderes religiosos, permiten afirmar que los aquí reunidos son una muestra en pequeña escala de la sociedad cubana.Lo anterior constituye una premisa básica, pero no asegura por sí sola el cumplimiento de la misión del Parlamento. Se requiere además, y sobre todo, la actuación inteligente, organizada, creativa y enérgica de sus integrantes, en particular durante el trabajo de las comisiones, donde se dispone de más tiempo, pues al centrarse en determinados asuntos permite estudiarlos mejor y pueden intervenir más compañeros. En la visita que hice en diciembre pasado al Distrito de Santiago de Cuba donde fue electo diputado el compañero Fidel, afirmé que el apoyo masivo a la Revolución exige cuestionarnos cuanto hacemos para mejorarlo. Y añadí que si el pueblo está firmemente cohesionado en torno a un único partido, éste tiene que ser más democrático que ningún otro, y con él la sociedad en su conjunto, que desde luego, como toda obra humana, se puede perfeccionar, pero sin dudas es justa y en ella todos tienen oportunidad de expresar sus criterios, y más importante aún, de trabajar para hacer realidad lo que en cada caso acordemos. No hay por qué temer a las discrepancias en una sociedad como lanuestra, en que por su esencia no existen contradicciones antagónicas, porque no loson las clases sociales que la forman. Del intercambio profundo de opiniones divergentes salen las mejores soluciones, si es encauzado por propósitos sanos y el criterio se ejerce con responsabilidad. Así ha actuado la inmensa mayoría de los cubanos, desde nuestrosmejores científicos, intelectuales, obreros, campesinos y estudiantes, hasta la más sencilla ama de casa. Todos ellos, en diferentes momentos de la Revolución, incluido elactual, han brindado una ejemplar demostración de madurez política y concienciade la realidad, al valorar con objetividad tanto los asuntos de alcance estratégico como las dificultades de la vida cotidiana, y sobre todocrece la convicción de que la única fuente de riquezas de la sociedad está enel trabajo productivo, sobre todo cuando emplea con eficiencia los hombresy recursos. Los agoreros internacionales de la muerte de la Revolución intentaron presentar a su favor las críticas surgidas durante el estudio yreflexión del discurso del 26 de julio en Camagüey, sin comprender que se tratabade un debate crítico dentro del socialismo. Así lo confirmaron con creces,pocos meses después, los resultados de nuestras elecciones, queconcluyeron el pasado 20 de enero. Es cierto que también hay personas que hablan antes de informarse; que demandan sin valorar si dicen algo racional o descabellado. Coinciden, como norma, con quienes reclaman derechos sin jamás mencionar deberes. Como dijo Fidel en su reflexión del 16 de enero: “esperan milagros de nuestra porfiada y digna Revolución”, concluyó. No les negamos el derecho a expresarse, siempre que sea en el marco de la ley. Ante un planteamiento de ese tipo no podemos ser extremistas, pero tampoco ingenuos. Cuando lo motiva el desespero ante una dificultad personal o esprovocado por la falta de información, debemos ser pacientes y brindar los argumentos necesarios. Pero si alguien lo que pretende es presionar con afán de protagonismo o animado por la ambición, la demagogia, el oportunismo, la simulación, la autosuficiencia u otra debilidad humana de similar carácter, hay que enfrentarlo resueltamente, sin ofensas, pero llamando las cosas por su nombre. Nunca olvidar que el enemigo sigue al acecho, permanentemente dispuesto a aprovechar el menor descuido para hacernos daño, aunque haya quien se empeñe en ignorarlo. No vamos a dejar de escuchar la opinión honesta de cada cual, que tanútil y necesaria resulta, por la algarabía que se arma, a veces bastante ridícula, cada vez que un ciudadano de nuestro país dice algo a lo que esosmismos promotores del espectáculo no harían el menor caso, si lo escucharan enotro lugar del planeta. Sabemos que esos mensajes van dirigidos a engañar o al menos crear confusión, pero si alguien ha tenido la peregrina idea de asustarnos con ellos, le recuerdo que la principal razón de que sigamos aquí -y seguiremos estando-, es que nuestro pueblo y su Revolución han dado siempre el frente, sin la menor muestra de temor y enarbolando la verdad, a las agresionesde todo tipo de la mayor potencia militar y económica del mundo. Infinidad de ejemplos pudieran citarse, basta mencionar la inconmovible dignidad de nuestros cinco héroes, frente a cada intento de doblegarlo durante una década de injusto encarcelamiento.Aprovecho la ocasión para agradecer, en nombre de nuestro pueblo, las incontables expresiones de solidaridad, respeto, cariño, aliento ylegítima preocupación para con el líder de la Revolución que emitieron jefes de Estado y de Gobierno, partidos políticos, organizaciones no gubernamentales, destacados intelectuales y simples ciudadanos de todos los confines del mundo tras la publicación de su Mensaje el pasado martes. No fallaremos jamás a la confianza que ellos depositan en nosotros. Al propio tiempo, hemos tomado debida nota de las declaraciones ofensivas y abiertamente injerencistas del imperio y algunos de sus más cercanos aliados. Como era de esperar, el Departamento de Estado se apresuró a anunciarla continuación del bloqueo en correspondencia con la política de la actual administración. Otros, con matices, se empeñan en condicionar las relaciones con Cuba a un proceso de “transición” dirigido a destruir la obra de tantos años de lucha. ¡Qué poco conocen a nuestro pueblo, tan orgulloso de su plena independencia y soberanía! La Revolución es obra de mujeres y hombres libres y ha estado permanentemente abierta al debate, pero nunca ha cedido un ápice ante las presiones ni se ha dejado influir por ellas, ni por las grandes ni por las pequeñas. Solo añadiré que las Reflexiones de Fidel, publicadas el viernes, son una magistral respuesta a todas ellas. En relación con las dificultades que el país enfrenta en el plano interno, la determinación de las prioridades y el ritmo de su solución partirá invariablemente de los recursos disponibles y del análisis profundo, racional y colegiado, por los órganos competentes del Partido, el Estado o el Gobierno, y en los casos que sea necesario, previa consulta directa a los ciudadanos que corresponda de cualquier sector de la sociedad e incluso a todo el pueblo, si fuera un asunto de gran trascendencia. Existen cuestiones cuyo estudio requiere tiempo, ya que un error motivado por la improvisación, la superficialidad o el apresuramiento, tendría consecuencias negativas considerables. Hay que planificar bien, pues no podemos gastar más de lo que tenemos, después organizar y trabajar con orden y disciplina, que son fundamentales. Al abordar estos asuntos es preciso tener siempre presente la profunda convicción de Fidel, reiterada en su Mensaje del 18 de febrero, de que los problemas actuales de la sociedad cubana requieren más variantes de respuestas para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Que ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos. Insisto en la importancia de la disciplina. Todos tenemos que ser exigentes y respaldar a quienes lo son. Si es necesario, ayudarlos a mejorar sus métodos y apoyarlos resueltamente ante el colectivo. Entiéndase que no hablo de extremismos ni de aceptar abusos de autoridad o injusticias, sino de que todos hagamos correctamente la parte que nos corresponde en el fortalecimiento de la disciplina y el orden social. De lo contrario, las consecuencias las paga nuestro pueblo. Es verdad que hay limitaciones objetivas: las conocemos bien y sufrimos diariamente tratando de resolverlas cuanto antes. Somos conscientes de los enormes esfuerzos que requiere fortalecer la economía, premisa imprescindible para avanzar en cualquier otro ámbito de la sociedad, frente a la verdadera guerra que libra el gobierno de los Estados Unidos contra nuestro país. La intención es la misma desde el triunfo de la Revolución: hacer sufrir todo lo posible a nuestro pueblo hasta que desista de la decisión de ser libre. Es una realidad que lejos de amilanarnos debe seguir haciendo crecer nuestra fuerza. En lugar de utilizarla como excusa ante los errores, debe ser acicate para producir más y brindar mejor servicio, para esforzarnos por encontrar los mecanismos y vías que permitan eliminar cualquier traba al desarrollo de las fuerzas productivas y explotar las importantes potencialidades que representan el ahorro y la correcta organización del trabajo. Nuestra historia enseña, desde las guerras de independencia hasta el presente, que mientras mayores sean las dificultades, más exigencia, disciplina y unidad se requieren. El desorden, la impunidad y la falta de cohesión han estado siempre entre los peores enemigos de un pueblo que lucha. Reitero que el país tendrá como prioridad satisfacer las necesidades básicas de la población, tanto materiales como espirituales, partiendo del fortalecimiento sostenido de la economía nacional y de su base productiva, sin lo cual, repito una vez más, sería imposible el desarrollo.Un ejemplo es la propuesta de medidas dirigidas a incrementar las producciones agropecuarias y perfeccionar su comercialización, las cuales se han analizado, provincia por provincia, con una amplia representación de los encargados de llevarlas a la práctica, incluidos los propios productores. Así se continuará haciendo en cada asunto de importancia cardinal para el país. Estamos examinando, por ejemplo, todo lo relacionado con la implementación oportuna de las ideas del compañero Fidel sobre la “progresiva, gradual y prudente reevaluación del peso cubano” -son los términos exactos que empleó en marzo del 2005-. Al propio tiempo, profundizamos en el fenómeno de la doble moneda en la economía. Estas cuestiones son realmente sensibles y complejas, cuando, como es nuestro caso, existe la firme voluntad de proteger e ir incrementando de modo paulatino los ingresos y ahorros de la población, en especial de quienes reciben menos. Para evitar efectos traumáticos e incongruencias, cualquier cambio referido a la moneda debe hacerse con un enfoque integral en el que se tengan encuenta, entre otros factores, el sistema salarial, los precios minoristas, las gratuidades y los millonarios subsidios que actualmente suponen numerosos servicios y productos distribuidos de una forma igualitaria, como los de la libreta de abastecimiento, que en las actuales condiciones denuestra economía resultan irracionales e insostenibles. Constituye hoy un objetivo estratégico avanzar de manera coherente, sólida y bien pensada, hasta lograr que el salario recupere su papel y el nivel de vida de cada cual esté en relación directa con los ingresos que recibe legalmente, es decir, con la importancia y cantidad del trabajo que aporte a la sociedad. Como nos dijo Fidel en su Reflexión del 16 de enero: “Tampoco deberegalarse nada a los que pueden producir y no producen o producen poco. Prémiese el mérito de los que trabajan con sus manos o su inteligencia”, sentenció. Se estudian simultáneamente otros temas siguiendo una prioridad y el ritmo de avance dependerá de la complejidad y los recursos. Tenemos lo fundamental para encontrar las mejores soluciones al alcance de las posibilidades materiales y las capacidades organizativas, que deben irse incrementando: un pueblo instruido, de elevada cultura política y firmemente unido bajo los principios que resumió el compañero Fidel en su reflexión del 24 de enero, cuando dijo: “Unidad significa compartir el combate, los riesgos, los sacrificios, los objetivos, ideas, conceptos y estrategias, a los que se llega mediante debates y análisis. Unidad significa la lucha común contra anexionistas, vendepatrias y corruptos que no tienen nada que ver con un militante revolucionario”, fin de la cita. Insisto en lo expresado aquí durante la anterior sesión de esta Asamblea: para que las enormes posibilidades de esa unidad se conviertan en resultados tangibles, es imprescindible que todos los organismos y organizaciones trabajen con la necesaria integración. La institucionalidad, repito el término: la institucionalidad, es importante sustento de ese decisivo propósito y uno de los pilares de la invulnerabilidad de la Revolución en el terreno político, por lo que debemos trabajar en su constante perfeccionamiento. No creernos nunca que lo que hemos hecho es perfecto. Nuestra democracia es participativa como pocas, pero debemos estar conscientes de que el funcionamiento de las instituciones del Estado y del Gobierno aún no alcanza el nivel de efectividad que nuestro pueblo exige con todo derecho. Es un tema en que debemos pensar todos. En diciembre hablé del exceso de prohibiciones y regulaciones, y en las próximas semanas comenzaremos a eliminar las más sencillas. Muchas de ellas tuvieron como único objetivo evitar el surgimiento de nuevas desigualdades, en un momento de escasez generalizada, incluso a costa de dejar de percibir ciertos ingresos. La supresión de otras regulaciones, aunque a algunos pueda parecer sencillo, tomará más tiempo debido a que requieren un estudio integral y cambios en determinadas normativas jurídicas, además de que influyen en algunas de ellas las medidas establecidas contra nuestro país por las sucesivas administraciones norteamericanas. Pasando a otro tema, también está la tendencia a aplicar la misma receta en todas partes. Como resultado de ello y quizás su peor consecuencia, muchos piensan que cada problema exige medidas de alcance nacional para resolverse.La iniciativa local es efectiva y viable en muchas cuestiones, así loha demostrado la distribución directa de la leche, como expliqué el pasado26 de julio. Ya la experiencia abarca a 64 municipios de 13 provincias del país, 40 de ellos totalmente cubiertos. En los restantes y en la propia industria láctea también se avanza. Además de garantizar con puntualidad y calidad este esencial producto,que es el objetivo fundamental, en los últimos meses del pasado año este programa permitió ahorrar más de 6 mil toneladas de leche en polvo cuya adquisición hubiera excedido los 30 millones de dólares, considerando el precio promedio en el período de 5 mil cincuenta dólares la tonelada. A dicionalmente se redujeron gastos en divisas por un valor de 2,6 millones, incluidos en esta cifra unos 600 mil litros de combustible. Y pudieran citarse otros casos de diversos sectores, por lo que hay que continuar pensando en soluciones similares en todos los niveles de la administración. Compañeras y compañeros: Un día como hoy, en 1895, al llamado de Martí, los Pinos Viejos y Nuevos reiniciaron la lucha por la independencia, frustrada por la intervención militar de los Estados Unidos. Medio siglo después logramos unirnos nuevamente y presentar combate al mismo enemigo de siempre. No fue casual que se escogiera esta fecha, hace 50 años, para la primera transmisión de Radio Rebelde en la Sierra Maestra, ni que fuera el día en que proclamamos nuestra Constitución socialista en 1976. En este aniversario 113 del inicio de la Guerra Necesaria, son realmente muchos y difíciles los retos. Ante ellos, tengamos presente lo expresado por Fidel en su Reflexión publicada el pasado 10 de diciembre, cuando nos alertó: “El rostro ceñudo de Martí y la mirada fulminante de Maceo señalan a cada cubano el duro camino del deber y no de qué lado se vive mejor”.
Muchas gracias.

jueves, 21 de febrero de 2008

¿A QUE LLAMAN HONOR MILITAR?

Cualquier persona medianamente informada sabe que en toda sociedad dividida en clases, el ejército es el guardián de los intereses de quienes detentan el poder real: el poder económico y el poder de la fuerza, de la violencia institucionalizada, que se superponen al poder político. Y pobre de los que pretendan alterar ese orden.
No hay novedad en lo que digo, pero en el caso chileno ello es particularmente notorio por el carácter elitista, de casta, apéndice oligárquico de nuestras FFAA.en especial el ejército y la marina. Basta recordar los apellidos de generales y almirantes, cuesta encontrar un Pérez o un Sepúlveda; abundan los apellidos foráneos y específicamente alemanes. No hay tal “pueblo en uniforme” entre otras cosas porque el pueblo no puede pagar las carísimas carreras de armas y sus hijos no son aceptados en escuelas militares que discriminan con lupa, no vaya a ser que se les cuele un intelectual o un revolucionario, que para ellos es lo mismo. No sucede igual en otros países de América Latina, conozco el ejemplo de México en que los hijos sencillos del pueblo pueden llegar a ser altos oficiales. No es, desgraciadamente, el caso de Chile.
Y bien estas FFAA , este ejército, fueron los que hundieron en sangre a Chile en 1973. Actuaron impulsados por los grandes grupos económicos, chilenos y extranjeros, para detener la marcha ascendente del pueblo y tras el brutal asalto el país y la democracia naufragaron. Desde entonces los náufragos tratan de salir a flote, de transición hablamos, ante la mirada burlona de los dueños de la fuerza y la riqueza que desde sus yates observan cómo los sobrevivientes de la triste historia - que al final de cuentas somos todos los chilenos decentes - tratan de volver a encontrar al destrozado país amado. ¡Tanta violencia disfrazada de orden!¡Tanto crimen sacralizado!¡Tanta sangre de ilustres ciudadanos manchando sus pulcros uniformes!
Y ahora, como si todo el horror fuera poco, los muy cobardes tratan de hacer pasar por víctimas a los culpables.
Baste con leer la prensa reaccionaria del domingo pasado. Editoriales, entrevistas, artículos de opinión. Hablan de “reagrupar al mundo cristiano”. Está en marcha otra ofensiva de los violadores de derechos humanos, y de sus cómplices y encubridores. Ojo con lo que viene. Tras las plañideras viene la intentona de impunidad. Cheyre se saca la careta ; el “académico”pretende que la tragedia del 73 tiene otros autores que no son ellos. Culpa a las víctimas y falta a la verdad. Ultraderechista, le molesta además que se rinda honores a Volodia, lo que es explicable. Los mandos militares le odiaban por su inteligencia. Pretende sacar de escena a todo aquel que se le hubiera ocurrido apoyar al gobierno del presidente Allende, o que más tarde se hubiere opuesto a la dictadura. Añora la política de Ricardo Lagos. A su turno Santelices se lamenta que hayan truncado su carrera, dice que no tiene sentimientos de culpa y que duerme muy bien y hasta se compara con Sócrates lo que induce a pensar que no sabe quién es.
¡¡¡Pero si hasta hablan de “honor” militar y de “mentira institucionalizada”!!! ¿Honor después de todo lo que conocemos? En nuestros días, ¿honor después de los contrabandos de armas, las cuentas bancarias secretas, la masacre de Antuco? Vamos señores, decídanse a hablar en serio alguna vez. Basta de “mesas de diálogo” de falsos informes, y de hipócritas “nunca más” si a la primera corren a defender lo indefendible y más encima se proclaman víctimas. No hay más “mentira institucionalizada” que la de aquellos que siguen ocultando la verdad. Para recuperar en parte el honor perdido deberían revelar lo que saben. Dónde están todos los detenidos desaparecidos, decirnos qué otros culpables no han sido enjuiciados. Santelices afirma que sus colegas que dieron las órdenes “no han asumido su responsabilidad” y que “siguen en silencio”.
Señalar sus nombres en tribunales sería un acto no sólo honorable, sino necesario. ¿Serán capaces de un mínimo gesto personajes de una institución tan distante de la democracia y del respeto a los derechos humanos?

Por Eduardo Contreras

LOS PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS RECHAZAN LA SECESION DE KOSOVO


Nuestros Partidos se manifiestan contra la secesión de Kosovo de la República de Serbia. Exigimos que todos los gobiernos se abstengan de reconocer la independencia de Kosovo así como de desplegar tropas en la zona. Reunión del Grupo de Trabajo
Lisboa, 16 de febrero de 2008Los partidos comunistas y obreros reunidos en Lisboa el 16 de febrero de 2008 con ocasión de la reunión del Grupo de Trabajo del Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros, debatieron acerca de los acontecimientos que rodean la inminente auto-proclamació n de independencia de Kosovo, promovida por los Estados Unidos de América, la OTAN y la Unión Europea y consideran que:Tal paso – que viola el derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas al respecto – tendrá graves consecuencias en la región de los Balcanes e internacionalmente.Supone serios peligros para los pueblos, provocando modificaciones en las fronteras, amenazando con poner a toda la región en una nueva escalada de conflictos, guerras e intervenciones internacionales, estableciendo un peligroso precedente internacional.Nuestros Partidos se manifiestan contra la secesión de Kosovo de la República de Serbia. Exigimos que todos los gobiernos se abstengan de reconocer la independencia de Kosovo así como de desplegar tropas en la zona.Lisboa, 16 de febrero de 2008.
Los Partidos,· Partido del Trabajo de Bélgica· Partido Comunista de Brasil · Partido Comunista de Bohemia y Moravia· Partido Comunista de Cuba· Partido Comunista de Grecia· Partido Comunista de India (Marxista)· Partido de los Trabajadores de Irlanda· Partido de los Comunistas Italianos · Partido Comunista Libanés· Partido del Pueblo de Panamá· Partido Comunista Portugués· Partido Comunista de la Federación Rusa · Partido Comunista Sudafricano · Partido Comunista de España · Partido Comunista de los Pueblos de España · Partido Comunista Sirio· Partido Comunita de Ucrania

http://www.simpatizantesfmln.org/index.php?name=News&file=article&sid=4596
Réseau international pour les droits humains
International Network for Human Rights
Red Internacional Pro-Derechos Humanos
Por el Derecho de los Pueblos

martes, 19 de febrero de 2008

GUILLERMO TEILLIER Y LA DECLARACION DE FIDEL CASTRO

"Cuba avanza hacia perfeccionar el socialismo”

El Presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, señaló que la renuncia del Comandante Fidel Castro a la posibilidad de postular o aceptar la jefatura de Estado y Comandancia en Jefe del Ejército, ha sido seguramente algo bastante meditado por él y además “bastante oportuna, ya que se da en un momento de culminación del proceso electoral cubano, en que la Asamblea Nacional del Poder Popular tenía que elegir a sus autoridades, entre ellas al presidente del Consejo de Estado, y yo creo que esta renuncia facilita la posibilidad de nombrar a quien lo sucederá en el cargo”, señaló el dirigente comunista chileno.
Esta, dijo, se da en el marco de normalidad en que Fidel había dejado gran parte de sus responsabilidades en manos de Raúl Castro y de un equipo colectivo de dirección, la que ha mantenido el desarrollo del socialismo y por lo tanto cualquier cambio que se pudiera esperar sólo va a ir en la perspectiva de perfeccionar el socialismo.
Teillier dijo que los cubanos, “están muy abocados a desarrollar la economía, a tratar de resolver los problemas que aún persisten y creo que han tenido éxito en estos meses en estos años y creo que van a seguir en ese camino”.
En cuanto a las declaraciones del presidente norteamericano George Bush y países europeos, acerca de que con la renuncia de Fidel se inicia un proceso “de transición”, Teillier señaló que estas apreciaciones “no pasan de ser los deseos, sobretodo de Bush, de extender sus dominios sobre el mundo, que no lo ha podido hacer respecto de Cuba. Yo creo que la democracia al estilo norteamericano no les interesa a los pueblos, son las guerras de agresión y los golpes de estado, la dictadura de Pinochet en Chile, etc. Los cubanos conocen muy bien lo que es Estados Unidos, tuvieron ese tipo de “democracia” con Batista y claramente no es lo que quieren para Cuba”.
En cuanto a España, Teillier dijo que a través de Aznar “se ha instalado una sucursal del pensamiento de Bush, que lo único que hace es tratar de decir en castellano lo que Bush mal dice en inglés, no es otra cosa”, enfatizó, agregando que lo que se observa en Cuba, -país en el que Teillier estuvo junto a una delegación del PC a principios de este mes- “es que se avanza hacia perfeccionar el socialismo”.

MENSAJE DEL COMANDANTE FIDEL CASTRO

Queridos compatriotas:
Les prometí el pasado viernes 15 de febrero que en la próxima reflexión abordaría un tema de interés para muchos compatriotas. La misma adquiere esta vez forma de mensaje. Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario.
Desempeñé el honroso cargo de Presidente a lo largo de muchos años. El 15 de febrero de 1976 se aprobó la Constitución Socialista por voto libre, directo y secreto de más del 95% de los ciudadanos con derecho a votar. La primera Asamblea Nacional se constituyó el 2 de diciembre de ese año y eligió el Consejo de Estado y su Presidencia. Antes había ejercido el cargo de Primer Ministro durante casi 18 años. Siempre dispuse de las prerrogativas necesarias para llevar adelante la obra revolucionaria con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.
Conociendo mi estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006, que dejé en manos del Primer Vicepresidente, Raúl Castro Ruz, era definitiva. El propio Raúl, quien adicionalmente ocupa el cargo de Ministro de las F.A.R. por méritos personales, y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado, fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud.
Era incómoda mi posición frente a un adversario que hizo todo lo imaginable por deshacerse de mí y en nada me agradaba complacerlo.
Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación y los programas pertinentes de recuperación. Un elemental sentido común me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance. Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha. Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación "no exenta de riesgos".
Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.
A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revolución, les comunico que no aspiraré ni aceptaré- repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.
En breves cartas dirigidas a Randy Alonso, Director del programa Mesa Redonda de la Televisión Nacional, que a solicitud mía fueron divulgadas, se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo, y ni siquiera el destinatario de las misivas conocía mi propósito. Tenía confianza en Randy porque lo conocí bien cuando era estudiante universitario de Periodismo, y me reunía casi todas las semanas con los representantes principales de los estudiantes universitarios, de lo que ya era conocido como el interior del país, en la biblioteca de la amplia casa de Kohly, donde se albergaban. Hoy todo el país es una inmensa Universidad.
Párrafos seleccionados de la carta enviada a Randy el 17 de diciembre de 2007:
"Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.
"Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir.
"Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final."
Carta del 8 de enero de 2008:
"...Soy decidido partidario del voto unido (un principio que preserva el mérito ignorado). Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo, gracias al cual pudimos continuar el camino escogido."
"Tenía muy presente que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz", reiteraba en aquella carta.
Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo.
Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Algunos casi niños se incorporaron a los combatientes de las montañas y después, con su heroísmo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al país. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución.
El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos. Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.
No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título "Reflexiones del compañero Fidel" . Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso.
Gracias
Fidel Castro Ruz
18 de febrero de 2008

celulaluisemiliomendozav@gmail.com

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Contra el Neoliberalismo